Fui a la biblioteca de mi barrio, subí a la cuarta planta y me senté cerca de la cafetería (para poder escuchar y atender la llamada de algún trozo de tarta).
A los pocos minutos de estar allí, se me acercó un hombre mayor de piel morena comentándome algo que, en principio, no entendí. Le pedí que lo repitiera y, cuando finalmente pude comprenderle, su petición me despertó una curiosidad inmensa: Quería que leyese unos poemas que había escrito para su próximo libro, el cual publicaría dentro de poco.
Este hombre de origen indio se llama Brajen Chaudhuri, es poeta. Su próximo libro muestra versos dedicados a África. Con una risa nostálgica me comentaba que el nunca había estado allí, pero el poder de la imaginación no entiende de distancias que nunca pudo recorrer.
Me cedió su silla y me mostró en su antiguo ordenador los poemas que iba a publicar. Tuve que confesarle que algunas palabras no las entendía, aun así insistió en que los leyera y le preguntase el significado de lo que no entendiese.
Leí sus poemas con detenimiento y curiosidad. Trataba con tal delicadeza temas como la esclavitud, que conseguía hacer bello lo terriblemente inhumano, como si intentase armonizar el caos.
Me sentí entre espectadora y protagonista de aquella situación tan llamativa, pues nunca me había visto en una así.
Se ofreció a leerme algunos poemas. Elegí uno de su primer libro, publicado el año pasado. La voz baja con la que hablaba no se alzó al leer sus versos, pero la fuerza del susurro con la que leía aquellos palabras sobrepasaba la potencia de cualquier grito.
Viví maravillada aquellos minutos de conversación que, por suerte, pudieron extenderse por la tarde al encontrarnos de nuevo en la biblioteca. Finalmente, me pidió que hiciese algún comentario sobre los poemas leídos para añadirlo a su libro, todo un honor. Intenté dedicarle unas palabras sinceras:
Sr. Chaudhuri’s poems evoke a feeling that seems to be lacking nowadays: peace. His imagination and rhythmical way to write words in the paper bring us closer to the unknown. His literature makes us touch the distance and free our souls. Just enjoy it.
![]() |
| Brajen Chaudhuri y yo. El momento merecía una fotografía de mejor calidad, pero solo tenía el móvil a mano. |
Tenía una mirada de cristal añejo que parecía reflejar toda la sabiduría de un mundo que nunca recorrieron sus pies, pero si su mente.
Gracias por compartir conmigo tu imaginación hecha poesía.



No hay comentarios:
Publicar un comentario